Desafiante, mirada sostenida.

Errante, desvalido, presuroso ante la inmensidad de un amor extraño. Sensaciones y deleite. Proezas de una vida pasada que se dibujan presentes en tu rostro fiel, bellísimo y suspicaz en ocasiones. Anidando un dulce cielo, esos que según Wilde, son como un “breve toldo azul”; picardía añorada, libertad retenida, protegida y arrullada. Hay un sentimiento más grande que el amor, pero aún no tiene nombre. Es este, puedo sentirlo, puedes sentirlo. Vivirlo, acariciarlo, sentir su cálida respiración sobre tu cuello. Desnuda la incógnita.

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18.02.09
Cdia. ER Arg.

~ por Pao en Febrero 18, 2009.

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